Acaban de cumplirse dos años (el pasado jueves, día 13) de la celebración, en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M),  del “III Congreso Interacadémico” de itSMF España. Faltaban, tan sólo, unos días para la publicación de la norma ISO/IEC 38500:2008. Corporate governance of information technology  -hasta aquel momento numerada como 29382-,  y quien les escribe tuvo ocasión de presentarla, en primicia, como respuesta a la invitación recibida de la propia UC3M (Prof. Dr. D. Antonio de Amescua Seco y Prof. D. Antonio Folgueras Marcos).

Durante el transcurso de la presentación se hizo un especial hincapié en los errores que se estaban  -aún se están-  cometiendo en la difusión al mercado del mensaje de Gobierno Corporativo de TI; y se insistió en quiénes habrían de ser los verdaderos actores (gobernadores) en las tareas de dirección y control sobre el uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, dentro de las organizaciones.

A la exposición siguió un turno de preguntas por parte de los asistentes. La última de ellas fue “¿Quién gobierna a los ‘gobernadores’?“. Precisamente, con la versión original de esa misma pregunta  -“¿Quién guardará a los guardianes?“-  comienza el “texticulillo” de Manolo Palao que ‘Gobernanza de TI‘ les ofrece hoy, en clara referencia al poeta clásico Decimus Iunius Iuuenalis.

Juvenal y la Auditoría de Sistemas“ es el segundo ‘texticulillo’ de la serie que,  la entonces Asociación de Auditores y Auditoría y Control de los Sistemas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (ASIA)  -actual Capítulo de Madrid de ISACA–  comenzó a publicar en noviembre de 2002. Como se probó en el Salón de Grados de la UC3M la incógnita planteada por Juvenal en su “Sátira” VI, hace dos mil años, sigue plenamente en vigor.

 

Texticulillo nº 2: Juvenal y la Auditoría de Sistemas (1)(2)

El interrogante, hace veintidos siglos, de Juvenal “¿Quién guardará a los propios guardianes?” (Sátiras VI, 345), si bien pendiente aún de una respuesta general, ha guiado desde entonces algunas reflexiones y acciones de ciertos políticos, constitucionalistas y expertos en organización, entre otros.

Lo lacerante de esas seis palabras supone una bofetada en pleno rostro de quienquiera que lleve unos pocos días ‘fuera del cascarón’.

No sorprende, por tanto, que se haya convertido en el motto de multitud  –basta una consulta en Internet-  de organizaciones: protectoras de derechos humanos, políticas, religiosas y auditoras. Cabe al Prof. Miguel Ángel Ramos el mérito (entre otros muchos) de haber evocado entre nosotros, hace más de un lustro, la cuestión de Juvenal.

Las noticias  -internacionales y nacionales-  de estos últimos meses (Enron, Gescartera, Andersen, CNMV, WorldCom, Bush y Harken Energy Corporation, Cheney y Halliburton, Ménem, la Iglesia Católica en EEUU) prueban que la cuestión sigue candente. Y las noticias, claro, son sólo la punta del iceberg.

El principio de los ‘controles y equilibrios’ (‘checks and balances‘), apuntado por la Ilustración, que inspiró la Constitución de los EEUU  -aunque no quedara plasmado, como tal, en ella (3)—,  parece la única terapia parcial preventiva/detectiva/correctiva disponible en el gran ámbito político.

En el plano ‘micropolítico’ (organización de empresas), el precursor Henri Fayol (1841-1925) ya propuso, entre otros principios, el de ‘división de funciones’ y el de la dualidad ‘autoridad–responsabilidad’. Fayol distinguía, al menos, cuatro equilibrios dinámicos, resultantes de procesos debidos a tareas de directivos o trabajadores.

Los ulteriores maestros en la materia (Mintzberg, Morgan, Volberda, Gazendam) han prestado importante atención al equilibrio/equilibrios en las organizaciones.

En las empresas, los controles y equilibrios reposan en lo que se ha dado en llamar ‘control interno’ (CI): el conjunto de políticas, normas, estructuras, recursos y procedimientos (organizativos, técnicos, automáticos y  manuales; ordinarios o de emergencia) que permite confiar en que las cosas sucederán normal y razonablemente como desean todos quienes tienen derecho a disponerlo.

Así, de un buen CI debe esperarse que los Sistemas de Información y las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (SITIC) de una empresa, u organismo, estén eficaz y eficientemente alineados con los objetivos estratégicos y de negocio de la organización; que su disponibilidad, tiempo de respuesta, integridad, calidad, amigabilidad y exactitud sean los adecuados.

Un buen CI debe asegurar, asimismo, que los nuevos proyectos se seleccionan y gestionan adecuadamente, que los sistemas están adecuadamente documentados y mantenidos, que su techo de capacidad y su eficiencia se planifican, monitorizan y gestionan, que el personal tiene la adecuada formación y segregación de funciones, que se hace una gestión de incidencias, que existen planes de continuidad del negocio y recuperación de desastres.

Un sistema de CI es un todo complejo, interrelacionado y evolutivo. No es algo fácil de diseñar, gestionar y vigilar.

La responsabilidad primaria por el CI es de la Dirección. Obviamente, si una empresa no funciona como debiera, la responsabilidad es de la Dirección.

La Auditoría de los Sistemas de Información y de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (ASITIC) es el nombre actual de una actividad profesional que se inició hace treinta años bajo la denominación sajona EDP Auditor (Electronic Data Processing Auditor/Auditor del Tratamiento Electrónico de Datos).

La ASITIC, como un servicio interno o externo, apoya a las organizaciones, a los gestores y a los responsables y profesionales de los SITIC, evaluando objetiva e independientemente, el control interno (los controles y equilibrios), y recomendando medidas de mejora.

Los profesionales de la ASITIC tienen formación especializada, y muchos  tienen experiencia acreditada en el diseño y evaluación de controles generales y específicos.

Dicho ejercicio profesional no está regulado legalmente en ningún país.

Existen, sin embargo, certificaciones (como CISA, Certified Information Systems Auditor/Auditor de Sistemas de Información Certificado) administradas por asociaciones profesionales (en el caso de CISA, por ISACA, Information Systems Audit and Control Association/Asociación para el Control y la Auditoría de los Sistemas de Información) que garantizan que el profesional certificado ha tenido, y conserva, formación y experiencia recientes y actualizadas en ASITIC, a un nivel de excelencia reconocida.

Los auditores de cuentas fueron los primeros clientes (interna o externamente) de la ASITIC: el poder confiar en los sistemas de información de las empresas que auditaban les permitía basar su trabajo en la información procedente de tales sistemas, evitándoles pruebas mucho más directas, detalladas y costosas.

En un mundo en dependencia creciente de los Sistemas de Información, la ASITIC, competente e independiente, presta muchos más servicios que los mera y directamente orientados a facilitar la actividad de los auditores de cuentas. Ayuda a directivos y técnicos a asegurar que los Sistemas de Información están eficaz y eficientemente al servicio de las necesidades estratégicas de la empresa.

La cadena de garantías ‘buenas políticas–buena gestión–auditoría–ASITIC’ se cierra en este tema con el broche CISA. Hay los ‘checks and balances’ necesarios y suficientes.

Naturalmente, si el caso es de ‘chorizos’, los profesionales que deben intervenir son otros (inspectores alimentarios, en el sentido estricto de aquella palabra; inspectores de hacienda, policía y otros, en el sentido usado aquí).

Para cerrar, una afirmación de Juvenal: “Resulta difícil no ser satírico” (Sátiras I, l.30).

 

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(1) Copyright 2002-2010, Manolo Palao, CGEIT, CISM, CISA, CobiT Foundation Certificate, Accredited CobiT Trainer.

(2) Publicado inicialmente el 10 de noviembre de 2002.

(3) http://gi.grolier.com/presidents/ea/side/const.html

Como se había anunciado desde estas mismas páginas, el pasado viernes, día 20 de noviembre, llegaba a la Terminal 4 (T4) del Aeropuerto de Madrid-Barajas el vuelo de Iberia IB3515, procedente de Frankfurt (Alemania), con un esperado pasajero. A eso de las 10:45 de la mañana, y tras más de veinticinco horas de viaje, aparecía en el hall de llegadas de la citada terminal el especialista australiano en Gobierno Corporativo de TI, Mark Toomey.

La escala madrileña del autor de “Waltzing with the Elephant. A comprehensive guide to directing and controlling information technology” formaba parte de un periplo más amplio, iniciado en Perth (Australia) y que continuaría, tras su paso por Madrid, en las ciudades de Frankfurt, donde, esta misma semana, tenía previsto ofrecer un curso de dos días de duración sobre “Fundamentos del Gobierno Corporativo de TI“, y Singapur, a donde acudiría con motivo de la reunión plenaria del grupo de trabajo JTC1/WG6 de ISO. Todo ello, antes de su regreso definitivo a Melbourne (Australia).

Gobernanza de TI ha tenido la oportunidad de acompañar al Sr. Toomey durante gran parte de los casi seis días que ha durado su estancia en Madrid y ha tenido ocasión de compartir e intercambiar con él una serie de impresiones sobre el Gobierno Corporativo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones; sobre cómo el mercado  -y quiénes dentro de este mercado-  están siendo más proclives a acoger el mensaje subyacente a esa “nueva” disciplina; y, sobre el previsible desarrollo que, en este campo, se adivina.

Los párrafos que siguen tratan de ofrecer un resumen de tales reflexiones. El formato elegido en esta ocasión para presentar dichos comentarios  -una entrevista-  ayudará, sin duda, a trasladarles a Uds. los mensajes del Sr. Toomey y hará más dinámica la lectura de tales conclusiones.

Gobernanza de TI: Estimado Sr. Toomey, ¡bienvenido! Su primer viaje a España. ¿Qué impresiones se está llevando en estas primeras horas, casi minutos, desde su llegada?

Mark Toomey: Muchas gracias. Lo cierto es que lo que, apenas, he podido contemplar desde el avión no parece diferir mucho del paisaje australiano. Al llegar a Madrid hemos visto cómo, bajo nosotros, se extendía un amplio manto de color pardusco. Una tonalidad muy similar a la que, mayoritariamente, se puede observar en tierras australianas. La geología y la historia natural de la isla-continente han ayudado; el comportamiento del hombre blanco, tras su llegada, en relación al uso de los recursos naturales y del entorno, y la deforestación, han hecho el resto. Del mismo modo, confío en poder encontrar similitudes equivalentes entre ambos paises, en lo relativo al uso que se hace de las TI en el seno de las organizaciones y a la inquietud por ejercer sobre aquellas una dirección y control adecuados.

GdTI: Obviamente, es esto último lo que ha motivado su visita a España; pero, ¿podría comentar cómo nace su preocupación y qué pretende con ello?

MT: Tras una larga carrera en el mundo de las TI  -gran parte de ella en el sector financiero-,  a principios de esta década comencé a involucrarme y a colaborar con una nueva corriente que surgía en Australia a la sombra de ciertos escándalos y desastres económicos cuya raiz se hundía en el uso que, de las TIC, se había hecho en determinadas instituciones. Esa labor coral culminaría con la publicación, en enero de 2005, de la norma australiana AS8015:2005. Corporate governance of information and communication technology, germen de la posterior ISO/IEC 38500:2008. Corporate governance of information technology, publicada, finalmente, en junio de 2008. A partir de aquí, en los últimos tiempos he hecho de la difusión de los principios subyacentes al concepto de Buen Gobierno Corporativo de TI mi misión personal. De este modo, estoy tratando de concentrar todos mis esfuerzos en transmitir a las organizaciones la necesidad de poner en marcha sistemas que permitan ejercer las debidas actividades de evaluación, dirección y supervisión sobre el uso, presente y futuro, de sus propios recursos de TI.

GdTI: Claro fruto de dicho esfuerzo ha sido el libro “Waltzing with the Elephant“, publicado hace tres meses. ¿Por qué esa invitación a “bailar un vals con el elefante”?

MT: (Sonrisas). Bien, la idea parte de la expresión “the elephant in the room” (el elefante en la habitación). No se lo que ocurre en España (más sonrisas); pero en Australia no es habitual encontrarte un elefante en la habitación. De ocurrir, probablemente, lo primero que diríamos sería “¿qué diablos hace esto aquí?“. Esa es precisamente la percepción que, sobre las TI, parece existir entre los miembros de los consejos de administración de las organizaciones de hoy. En no pocas ocasiones la aparición de temas tecnológicos en las agendas de dichos consejeros parecen “desentonar” del curso normal de las reuniones del consejo. “¿Qué diablos hace ESTO aquí? ¿No deberían haberse ocupado de ello los chicos de Informática?“. “Waltzing with the Elephant” trata de poner la semilla para que los sistemas de dirección y control de las Tecnologías de la Información comiencen a verse como una herramienta más del negocio, que, por tanto, habrá de ser manejada por quien tiene potestad para manejar dicho negocio.

GdTI: En las respuestas anteriores ha venido haciendo un reiterado hincapié en el “uso de las TI” o “de los recursos de TI” de los que disponen las organizaciones. Ello, junto a su último comentario sobre “el Elefante”, ¿han de hacer pensar que debería ponerse más nitidamente el acento en ese lado de la ecuación, en el lado del usuario, en definitiva, en el lado de quien demanda soluciones y servicios habilitados por TI?

MT: Así es. Hasta ahora, gran parte de los esfuerzos que se han hecho en relación a la difusión de la necesidad de establecer marcos para el Buen Gobierno Corporativo de TI han puesto el foco y han tenido como claro destinatario el lado de la oferta, de la provisión de soluciones y servicios de TI. De este modo, dichas propuestas han devenido en meros marcos para una eficaz Gestión de TI; pero en ningún caso pueden considerarse modelos para el Gobierno de TI. Asimismo, la literatura sobre Gobierno de TI pone, una y otra vez, el acento en la figura del Director de Sistemas de Información, como protagonista principal en este escenario. Sin embargo, obviar el lado de la demanda no parece tener sentido. Sería dejar la ecuación incompleta y, además, no se antoja la mejor forma de ayudar a aproximar esos dos lados, tan habitualmente distantes. Tomemos el ejemplo de un atomóvil. Un discurso basado, principalmente, en el lado de la oferta, en mejorar dicha oferta, hablaría, casi exclusivamente, de los engranajes ocultos bajo la carrocería, del par-motor, de la potencia del vehículo, etc. Por el contrario, visto desde el lado de la demanda, podrían resultar más interesantes otros aspectos como la marca, línea o el color del coche, la existencia de sólo cinco asientos, o la posibilidad de montar siete a fin de que la familia viajase lo más cómodamente posible, etc. Orientar el mensaje hacia el lado de la demanda contribuirá a facilitar la comprensión de los problemas asociados a las TI, por parte de la gente al mando de los negocios, y ayudará  a elevar la posición de la información y sus tecnologías afines al nivel que le corresponde junto al resto de activos clave de las organizaciones.

GdTI: ¿Qué papel juega el comportamiento humano en relación a las TI?

MT: Muy buena pregunta. Esa es una de las claves, demasiado a menudo olvidada. Al principio de la conversación mencioné el comportamiento del hombre blanco, tras su llegada a Australia, y cómo dicho comportamiento había determinado el uso que se había hecho de los recursos naturales. O, por ejemplo, retomemos, de nuevo, el símil del automóvil. En este caso, tampoco hablaremos de Tecnología de la Información, hablaremos de lo que podríamos denominar “Tecnología de Transporte“. Los principios, no obstante, son, igualmente, aplicables. En el vehículo somos capaces de identificar muchas de las situaciones cotidianas que caracterizan a las TI dentro de las empresas: tenemos la fabricación externalizada en el constructor, tenemos el mantenimiento externalizado en el taller, etc.; sin embargo, nosotros como conductores (y, posiblemente, propietarios) de ese vehículo somos quienes nos hemos de ocupar de darle a esa tecnología de transporte un uso adecuado; y no sólo en nuestro propio beneficio, sino también en el de otros interesados (la familia, otros conductures, los peatones, las autoridades de Tráfico, etc.). Dependerá, por tanto, de nuestro comportamiento al volante, el que utilicemos de uno u otro modo dicho automóvil. En gran parte de los accidentes de tráfico las causas no han de buscarse en fallos mecánicos o eléctricos del vehículo, sino, simplemente, en imprudencias o despistes. De igual modo, gran parte de los problemas con las TI tienen su origen en negligencias u otros comportamientos inapropiados, no sólo de aquellos individuos que proveen dichas tecnologías, sino de los que las utilizan o, en última instancia, determinan su uso.

GdTI: Este último mensaje relativo a la responsabilidad que, sobre el uso de las TI, tienen los “conductores” de los negocios puede que no sea muy bien entendido por esas personas a cargo de las organizaciones e instituciones. ¿Cómo está siendo acogido el discurso del Buen Gobierno de TI en la Australia corporativa?

MT: ¿No es significativo el hecho de que haya tenido que venir a contar esto en España, en lugar de quedarme en Australia? (De nuevo, sonrisas). Lo cierto es que nadie es profeta en su tierra (más sonrisas). Bromas a parte, es cierto que el ritmo al que se está aceptando este mensaje del Gobierno de TI no es todo lo ágil que uno desearía. Por ese motivo estamos planteándonos abordar alguna iniciativa específica que ayude a acercar dicho mensaje a los miembros clave de la comunidad corporativa.

GdTI: ¿Cómo definiría el papel que están jugando, o que podrían jugar, organizaciones como ISACA o el itSMF en el citado acercamiento?

MT: El origen de este tipo de entidades no parece aconsejar que las nuevas iniciativas de aproximación a la comunidad corporativa hayan de seguir sus mismos pasos. Como ya he indicado, la clave estaría en evitar, en lo posible, aproximaciones a través del lado de la oferta; vertiente, que, sin duda, representan las organizaciones citadas. Por el contrario, sería más oportuno pensar en otro tipo de instituciones o asociaciones más afines a los individuos ubicados en el lado del negocio (lado de la demanda). Aún así, incluso entre las propias organizaciones mencionadas existen diferencias. Sirva como ejemplo el diferente poder de convocatoria que una y otra han demostrado en las últimas conferencias promovidas en el ámbito local australiano: itSMF Australia logró convocar a tres personas por cada asistente a los eventos organizados por los capítulos locales de ISACA.

GdTI: Y, ¿qué hay del ámbito de la Administración Pública australiana? A un año de su publicación, ¿qué efectos está teniendo el “Informe Gershon“?

MT: Efectivamente, el documento “Review of the Australian Government’s Use of Information and Communication Technology” (“Revisión del uso de las TIC por parte de la Administración Publica australiana“), firmado por Sir Peter Gershon el pasado mes de agosto de 2008, supuso todo un hito, tanto para el Sector Público australiano, como para la comunidad del Gobierno de TI en general, al resumir todas sus recomendaciones en un único mensaje: la necesidad de adoptar e implantar un marco de gobernanza de TI que permitiese evaluar, dirigir y supervisar el uso de las TI, según los dictados de la norma australiana AS8015:2005. Por desgracia, un año después, he de confesar que la lectura que se está haciendo del “Informe Gershon” está considerando, únicamente, el lado de la oferta, de forma que sólo se están abordando las iniciativas identificadas en el Plan, desde el punto de vista de mejorar la entrega de soluciones y servicios de TI, obviando la labor de dirección y control (supervisión) que el Informe demandaba de y asignaba a los representantes políticos, responsables últimos del correcto uso de los recursos de (y destinados a) las TIC, en favor de los miembros de la Sociedad australiana.

GdTI: Este año, una nueva iniciativa está tratando de elevar las TI a nivel de elemento de gobierno por parte de las organizaciones. Se trata del informe “King III“, publicado recientemente en Sudáfrica, que dedica un amplio apartado a recordar a los miembros de los consejos de administración sus responsabilidades en relación al uso que se hace de las TIC en sus respectivas compañías. ¿Cree Ud. que esta propuesta sudafricana servirá como catalizador para implusar el Buen Gobierno Corporativo de TI entre la comunidad empresarial sudafricana y, por extensión, entre la comunidad corporativa internacional? ¿Cree que podrá servir de ejemplo, para otras regulaciones, en otros países?

MT: Difícil pronóstico. Lo único realmente objetivo es que, a fecha de hoy, se ha creado un cierto excepticismo en torno a la redacción de esta nueva revisión del código sudafricano. Excepticismo sustentado en la creencia de que han podido generarse determinados intereses que pueden haber estado detrás de la publicación del nuevo documento.

GdTI: Por último, y en vista de esa próxima reunión del JTC1/WG6, en Singapur, la semana que viene, ¿cómo ve Ud. el desarrollo de la normativa relativa al Gobierno Corporativo de TI a nivel internacional?

MT: De nuevo, en este caso, cabe aplicar una cierta cautela, dada la composición de algunos órganos de representación en entidades de normalización como ISO. No en pocas ocasiones se encuentra uno con situaciones en las que en ciertos comités y grupos de trabajo se detecta una sospechosa y mayoritaria presencia de representantes vinculados de un determinado fabricante del sector TIC. Ello no sólo puede suponer una falta de independencia en los procesos de aprobación de nuevas normativas; sino que, en casos como el de la norma ISO/IEC 38500:2008, puede constituir una dificultad adicional a la hora de moldear un mensaje más afín al lado de la demanda de soluciones y servicio de TI, imprescindible, como se ha explicado con anterioridad.

GdTI: Muchas gracias, de nuevo, Sr. Toomey, por su amabilidad.

Mark Toomey abandonaba, finalmente, Madrid con destino a Frankfurt el miércoles, 25 de noviembre, tras ofrecer una serie de charlas-conferencias y mantener una serie de encuentros con representantes de algunas de las principales empresas del país.

Tras más de un año de intenso trabajo, el próximo día 17 de agosto verá, oficialmente, la luz “Waltzing with the Elephant“, la nueva guía del australiano Mark Toomey sobre el Gobierno Corporativo de las Tecnologías de la Información.

La presentación internacional del libro tendrá lugar durante la gala previa a la celebración de la conferencia anual del itSMF-Australia en la ciudad de Sydney. Posteriormente, el lunes, 14 de septiembre, habrá, de forma adicional, una presentación exclusiva para la comunidad corporativa en Melbourne.

Como el propio Toomey ha declarado, la idea de escribir esta guía surgió durante la reunión plenaria del subcomité ISO/JTC1/SC7, celebrada en Berlín, en mayo de 2008, pocos días antes de que la norma ISO/IEC 38500:2008. Corporate governance of information technology fuese publicada. A aquella cita de ISO acudió un notable número de expertos que debatieron sobre el futuro de la norma y la disciplina subyacente; sin embargo, ninguno de ellos contaba con un importante bagaje como responsable de ninguna organización: todos provenían del ámbito TI. Ante esa coyuntura, “Waltzing with the Elephant” surgió con la intención de aportar ideas y contribuir al debate entre las partes (demanda-oferta, negocio-TI) de modo que quedase claro que el gobierno de las TIC es una responsabilidad de aquellas personas que dirigen el negocio y que, por tanto, en ningún caso, han de abdicar dicha responsabilidad sobre los miembros de las áreas de TI.

Gobernanza de TI ha tenido acceso al contenido completo del libro, el cual, al igual que su título, ha ido evolucionando a lo largo de los últimos meses. De la denominación inicial “Corporate Governance of Information Technology. A Guide to ISO/IEC 38500” se pasó a “Corporate Governance of Information Technology. A Substantial Guide to ISO/IEC 38500“; y, de ésta, finalmente, al ya conocido “Waltzing with the Elephant. A comprehensive guide to directing and controlling information technology“.

En la versión final, el libro desarrolla, a lo largo de sus 264 páginas, un total de doce capítulos en los cuales, previa presentación de la problemática general de las TI para las organizaciones y de la propia norma ISO/IEC 38500, se ofrece un repaso a los seis principios generales para el buen gobierno corporativo de las TIC que aquella establece: responsabilidad, estrategia, adquisición, rendimiento, conformidad y conducta humana.

¡Se antoja una buena lectura veraniega!

El pronóstico lanzado, desde estas mismas páginas, hace apenas un par de semanas (‘cita mensual de las rotativas de ISACA con sus lectores’) ha quedado pulverizado con la publicación  – segunda del mes de mayo -,  el pasado martes, día 26, del primer documento de mapeo de Val IT.

Bajo el título “Val IT™ Mapping: Mapping of Val IT™ 2.0 to MSP™, PRINCE2™ and ITIL® V3“, esta nueva serie de comparativas  – hermana de la, ya clásica, dedicada a CobiT –  se abre con la casación del modelo Val IT para el gobierno del valor de las TI, con tres de los marcos de la OGC, en lo que parece una nueva prueba del acercamiento ISACA-itSMF/OGC, ya comentado, anteriormente, en estas mismas páginas.

Los marcos británicos escogidos, en esta ocasión, son Managing Successful Programmes (MSP), Projects in Controlled Environments (PRINCE2) y el propio IT Infrastructure Library (ITIL) v3. El documento muestra la complementariedad de dichos marcos con Val IT, lo que puede resultar de utilidad para aquellas organizaciones que opten por lo que podría etiquetarse como “una adopción de marcos ‘multimarca'”. (Situación que, dicho sea de paso, suele ser la más habitual y, probablemente, la más saludable).

Por otro lado, ya están siendo anunciadas, para un futuro cercano, las comparativas de Val IT con los marcos de referencia Portfolio, Programme and Project Offices (P3O)  – también, de la británica OGC –  y The Standard for Portfolio Management, creado por el PMI americano.

La publicación Global Communiqué, de ISACA, recogía, en su número de enero de 2009, una nota de prensa sobre un nuevo acercamiento entre aquella y el itSMFI (The Information Technology Service Management Forum International).

El reconocimiento mutuo entre ambas organizaciones, iniciado en 2005 con la publicación de “Aligning CobiT, ITIL and ISO17799 for Business Benefit. A Management Briefing from ITGI and OGC (1)”, culmina, ahora, con la firma de un Memorando de Entendimiento (MdE).

En palabras de sus respectivas responsables  – Lynn C. Lawton, de ISACA/ITGI, y Sharon Taylor, de itSMFI -,  el MdE buscará la difusión de los modelos de TI CobiT e ITIL y la promoción de su utilización conjunta  – integrada -,  a fin de proporcionar una perspectiva de arriba hacia abajo de las TI dentro de las organizaciones.

 

(1) El año 2008 ha sido testigo de la actualización de este documento, por vía del nuevo “Aligning CobiT 4.1, ITIL v3 and ISO/IEC 27002 for Business Benefit. A Management Briefing from ITGI and OGC“.