¡Habrá que confiar en que la FEF recoja el guante del gobierno de TI y lo refleje de manera explícita en su próxima entrega del que será, ya, Observatorio 2009!

Con esa frase finalizaba la breve crónica publicada por ‘Gobernanza de TI‘, hace apenas un año, sobre el acto de presentación de los resultados del ‘Observatorio de Gobierno Corporativo y Transparencia Informativa de las Sociedades Cotizadas en el Mercado Continuo Español. 2008‘ de la Fundación de Estudios Financieros (FEF).

En esta ocasión, y adelantándose notablemente a la fecha del ejercicio pasado, el Hotel Ritz de Madrid volvía a acoger, el pasado 9 de febrero, una nueva cita con la Fundación: la presentación del Observatorio de Gobierno Corporativo, en su edición 2009.

El numeroso público que ocupaba las sillas dispuestas para la ocasión en el salón Alfonso XIII  -un centenar largo de personas, sin contar los representantes de los medios de prensa acreditados-,  ofreció, ya, un primer balance muy positivo del interés, sin duda creciente, que en el mundo corporativo existe hacia esta disciplina.

A lo largo de la sesión, moderada por D. Xavier Adserà Gebellí, Presidente de la FEF, quien actuó de anfitrión, se ofrecieron sendas ponencias por parte de los miembros de la mesa: en primer lugar, intervino D. Rafel Crespí Cladera, Catedrático de Organización de Empresas del Departamento de Economía de la Empresa de la Universidad de las Islas Baleares; y, a continuación, lo hizo D. Juan Ramón Quintás Seoane, Presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), e invitado de honor de la jornada, quien ofreció una charla sobre el papel de las prácticas de Mal Gobierno Corporativo en el origen de la crisis actual, que sirvió de cierre de la sesión.

La intervención del Prof. Crespí giró en torno a la descripción de los trabajos realizados para la elaboración de este, ya, trigésimo segundo título de la colección “Papeles de la Fundación, en el que han sido analizadas un total de ciento treinta (130) empresas, cifra ligeramente inferior a la del año pasado. Cabe señalar, en este sentido, que han sido, precisamente, las empresas de servicios financieros las que más notablemente han visto reducido su número, pasando de las veintiuno (21) analizadas en la edición de 2008, a sólo diecisiete (17) en la actual.

Crespí realizó, asimismo, un repaso de los datos obtenidos en el estudio (relativos al ejercicio 2008) y los comparó con los del informe anterior (correspondientes a 2007), confirmando la tendencia, iniciada entonces, hacia un más que aceptable  -a su juicio-  cumplimiento, en términos generales, de las recomendaciones del “Código Unificado de Buen Gobierno” recogido en el “Informe del Grupo Especial de Trabajo sobre Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas“ (´Código Conthe‘).

Teniendo en cuenta que la labor encomendada al equipo de investigación no ha sido otra, como acaba de apuntarse, que la de revisar el grado de adhesión de las empresas analizadas al mencionado código; y, considerando las escasas referencias que en éste se recogen en relación a los Sistemas de Información  -más allá de lo establecido, principalmente, por su recomendación 47 sobre el papel del Comité y la función de Auditoría en torno a los mismos-,  no cabe, en principio, reproche alguno a la nula mención a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) en la alocución ofrecida por el Prof. Crespí.

No obstante, se hace oportuno recordar la criticidad de dichas tecnologías en gran parte de las empresas analizadas  -muchas de ellas, si no la mayoría, con unos procesos de negocio altamente tecnificados-  y, por tanto, reinvidicar, o bien una evolución (ampliación) de las recomendaciones del “Código Unificado”  -sirva de ejemplo, una vez más, el ‘Informe King III‘-,  o bien la incorporación en el estudio de la FEF de un apartado específico sobre la dirección y control de las TI por parte de los órganos de gobierno de las empresas cotizadas.

El alejamiento de los hombres de empresa  -a quienes, de manera clara, iba dirigida la sesión-  respecto de sus responsabilidades en torno a uno de los activos clave que forman parte de sus organizaciones  -la información y sus tecnologías afines-  quedó patente, no sólo en la presentación del informe, sino, también, en la conferencia de clausura que corrió a cargo del Sr. Quintás.

D. Juan Ramón ofreció un resumen de su discurso pronunciado el pasado mes de octubre con motivo de la cena anual del Instituto de Consejeros-Administradores (IC-A), en el que dejó patente, una vez más, su interpretación de lo que denominó “la tecnificación de los consejos de administración“; esto es, su reforzamiento con profesionales de amplio bagaje en disciplinas como la Economía y el Derecho. No será ‘Gobernanza de TI‘ quien critique tal propuesta, siempre, claro está, que vaya acompañada de, si no conocimiento, al menos, sí, una razonable sensibilización de estos profesionales hacia el papel de juegan las tecnologías en la actividad de sus organizaciones.

 

Con un optimismo mantenido, permanezcan Uds. a la espera de los resultados 2010. Tal vez para entonces las TI acompañen a otros aspectos tratados por el Observatorio como la estructura de propiedad de las sociedades, la de sus consejos de administración o los derechos de los accionistas. Acaso, entre estos últimos, ¿no estaría el derecho a conocer el grado de eficacia, eficiencia, el valor aportado y los riesgos inherentes al uso de las tecnologías que, día a día, hacen posible la buena marcha de sus inversiones?

 

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La información es, sin duda, el elemento clave para el desarrollo exitoso de las estrategias corporativas en la empresa de hoy. Disponer de una información fiable, precisa y de calidad constituye la premisa de partida para una toma de decisiones que ha de garantizar mayores tasas de crecimiento y rentabilidad, innovación y competitividad, particularmente en la presente coyuntura socio-económica. Como consecuencia, las tecnologías que sustentan, tratan y generan dicha información han alcanzado una relevancia que se hace, a todos los efectos, innegable para el actual mundo corporativo.

Ya no cabe plantearse un escenario en el que la información, y sus tecnologías afines, no formen parte de un conjunto en el que se encuentran otros activos clave como los recursos humanos, los financieros, la propiedad intelectual, las infraestructuras o las relaciones, internas y externas; sobre los cuales nadie se atrevería a arrojar ninguna duda. Ya no cabe, por tanto, plantearse un escenario en el que las Tecnologías de la Información, y la información misma, estén alejadas de los marcos de dirección y control al más alto nivel, dentro de las corporaciones.

Asi parecen corroborarlo las últimas tendencias normativas  -principalmente en la órbita anglosajona-,  relativas al Gobierno Corporativo. La publicación, ya en 2005, de la norma australiana ‘AS 8015-2005. Corporate governance of information and communication technology’ o la reedición, hace tan sólo unos días, del ‘King Code of Governance Principles’ (versión sudafricana del español Código Conthe), ubican explícitamente la responsabilidad última sobre el uso de estas tecnologías en manos de los consejos de administración de las organizaciones; y marcan con notable nitidez la línea que habrá de seguir el futuro desarrollo de este tipo de regulaciones.

Exponente destacado de la citada corriente está siendo la norma ‘ISO/IEC 38500:2008. Corporate governance of information technology’, cuyo principal mérito reside en el hecho de haber sido la primera de alcance internacional en tratar este tema. La norma identifica una serie de principios generales  -responsabilidad, estrategia, toma de decisiones sobre las inversiones y conducta humana-,  que han venido a sumarse a los tradicionales motores del Buen Gobierno: la búsqueda de un mayor rendimiento (traducido en una mayor visibilidad interna) y la necesaria conformidad normativa (entendida, principalmente, como un incremento de la transparencia hacia el mercado y hacia los diferentes grupos con intereses en la organización).

Los máximos responsables de su organización, ¿encajarían, con facilidad, la anterior argumentación?

¡Demuéstrelo!

En el día de hoy, martes, 1 de septiembre de 2009, el Instituto de Consejeros en el Sur de África (The Institute of Directors in Southern Africa), con motivo de la celebración de su sexta conferencia anual (The IoD 6th Annual Business Update Conference), ha presentado la edición 2009, la tercera, de lo que podría denominarse “el Código Conthe sudafricano”: se trata del “Código King de Principios de Gobierno Corporativo” (“King Code of Governance Principles“)y su hermano el “Informe King 2009 sobre Gobierno Corporativo para Sudáfrica” (“King Report on Governance for South Africa 2009“), conocidos como “King III“.

“King III” debe su nombre a Mervyn E. King, antiguo Presidente del Tribunal Supremo Sudafricano y actual Presidente del Comité homónimo, encargado de la revisión y actualización periódica en el país austral del código relativo al Gobierno Corporativo.

La principal novedad de nuevo código es que en él, por primera vez en un documento de esta naturaleza, se eleva a categoría de ‘elemento de gobierno’ la Gobernanza de las Tecnologías de la Información, dedicándosele un capítulo entero (el 5), tanto en el Código, como en el Informe, e identificando una serie de principios generales para el Buen Gobierno Corporativo de dichas Tecnologías, hasta un total de siete, tal y como se enumeran a continuación:

  • 5.1: El Consejo de Administración debería responsabilizarse del Gobierno Corporativo de las Tecnologías de la Información (TI).
  • 5.2: Las TI deberían estar alineadas con los objetivos de rendimiento y sostenibilidad de la compañía.
  • 5.3: El Consejo de Administración debería delegar en la Dirección de la compañía la responsabilidad de la puesta en marcha de un marco de Gobierno Corporativo de TI.
  • 5.4: El Consejo de Administración debería supervisar y evaluar los principales gastos e inversiones en TI.
  • 5.5: Las TI deberían formar parte integrante de la gestión de riesgos de la compañía.
  • 5.6: El Consejo de Administración debería garantizar que los activos de información sean gestionados eficazmente.
  • 5.7: Un Comité de Riesgos y un Comité de Auditoría deberían asistir al Consejo de Administración en relación al desempeño de sus responsabilidades sobre las TI.

La cercanía con los principios de la norma ISO/IEC 38500:2008 son evidentes. ¿Para cuando una revisión del código español con estas mismas, o más interesantes aún, novedades?

El Hotel Ritz de Madrid fue testigo, el pasado día 2 de abril de 2009, del acto de presentación de la edición 2008 del “Observatorio de Gobierno Corporativo y Transparencia Informativa de las Sociedades Cotizadas en el Mercado Continuo Español 2008“, publicado por la Fundación de Estudios Financieros (FEF).

La principal novedad de esta quinta edición del Observatorio, realizado sobre los datos del ejercicio 2007, ha sido la aplicación, por vez primera durante el citado ejercicio, de las recomendaciones del “Código Unificado de Buen Gobierno” recogido en el “Informe del Grupo Especial de Trabajo sobre Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas“, más conocido como “Código Conthe”, aprobado el 19 de mayo de 2006.

Como en ediciones anteriores, el Observatorio 2008 no hace una especial mención al gobierno corporativo de los Sistemas de Información; y ello, a pesar de la explícita referencia a los mismos que contempla la recomendación número 47 del, ahora vigente, “Código Conthe”, en la que se recoge la conveniencia de que las sociedades cotizadas dispongan de mecanismos que “… velen por el buen funcionamiento de los sistemas de información …“.

Sin duda, la inclusión de este aspecto específico en futuros Informes Anuales de Gobierno Corporativo de las sociedades cotizadas, marcaría un cambio de tendencia y un nuevo rumbo en la dirección de una mayor toma de conciencia de los órganos de gobierno de las empresas hacia el imprescindible papel de sus activos TIC.

¡Habrá que confiar en que la FEF recoja el guante del gobierno de TI y lo refleje de manera explícita en su próxima entrega del que será, ya, Observatorio 2009!