La difusión del concepto de Gobierno Corporativo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones suele no ser una tarea fácil. Reiteradamente se cometen una serie de errores que contribuyen negativamente a esa comunicación:

A. Mensaje inadecuado (teórico frente a práctico): ¿Se está lanzando el mensaje correcto?

BSC, CEO, CGEIT™, CGO, CIO, CobiT®, CTO, ICT, IT, ITBSC, ITG, ITGI, ITIM, PPM, Risk IT, Val IT™, VMM, entre otros, son (o están comenzando a ser) términos de uso habitual en la bibliografía sobre gobierno de TI.

Tradicionalmente, a los técnicos [informáticos] se les ha venido atribuyendo la “torpeza” de hacer un uso abusivo  – y, en la mayoría de los casos, innecesario –  de los acrónimos y de la  jerga tecnológica. Por tanto, no parece oportuno que aquellos otros individuos procedentes de los ámbitos de la calidad de las TI, de la gestión por procesos de las TI, y, en último término, del campo del gobierno de las TI, vayan a caer en el mismo error.

B. Interlocutor inadecuado: ¿Se está lanzando el mensaje a la gente correcta?

La mayoría de las veces, el mensaje de buen gobierno corporativo de las TIC va dirigido a CIOs, CTOs, mandos de TI y otros interlocutores tecnológicos. Sin embargo, surge una duda en relación al gobierno de TI: ¿es, realmente, el CIO el interlocutor válido?

A fin de poder contestar a esta pregunta, piénsese, por un momento, en los siguientes interrogantes:

  • ¿Cuánto debe gastar una organización en TI?
  • ¿Qué procesos de negocio deberían ser los destinatarios de esas inversiones?
  • ¿Qué capacidades de TI (infraestructuras, aplicaciones, …) deberían ser de ámbito corporativo? ¿Cuáles sería suficiente con que fuesen de ámbito departamental?
  • ¿Cuán buenos han de ser, en realidad, los servicios de TI prestados desde la organización?
  • ¿Qué riesgos a la seguridad y a la privacidad está dispuesta a asumir la organización?
  • ¿A quíen se culparía si una iniciativa de TI fallase?

Después de ésto, ¿aún se sigue creyendo en el CIO como el interlocutor adecuado a la hora de transmitir la necesidad de establecer marcos de buen gobierno de TI? ¿No se trata [el gobierno de TI], en realidad, de un terreno fronterizo, cuya responsabilidad está repartida y a medio camino entre las atribuciones de la alta dirección (Consejos de Administración, CEO, …) y las del área de TI (CIO)?

C. Perímetro (alcance) del gobierno de TI incorrectamente delimitado: ¿Se está hablando de Gobernanza de TI, cuando, realmente, se quiere decir Gestión de TI?

Defínase la “Gobernanza de TI” como el proceso de toma de decisiones en torno a las TIC. En cada decisión tomada, pueden diferenciarse los siguientes tres componentes:

  • ¿QUIÉN toma la decisión?
  • ¿CÓMO se toma la decisión?
  • ¿QUÉ decisión de toma?

La gobernanza de TI guarda más relación con el ¿QUIÉN? y con el ¿CÓMO? (estructuras organizativas para la toma de decisiones); mientras que la cuestión del ¿QUÉ?  – y, particularmente, la ejecución de ese “qué” –  queda más en el terreno de la gestión del día a día de las TI.

D. Excesiva confianza en las herramientas: ¿Se es capaz de distinguir entre:

  • herramientas?;
  • operación óptima (derivada de una buena gestión de TI)?, la cual especifica el modo correcto de utilizar dichas herramientas; y,
  • gobernanza, esto es, el modo mediante el cual se asegura que las herramientas son utilizadas, en realidad, para alcanzar los objetivos corporativos?

En el panorama de la gobernanza TIC, como en muchos otros escenarios tecnológicos, existe la falsa creencia de que las herramientas constituyen la solución definitiva a cualquier problema al que la organización deba enfrentarse. Por ese motivo, no es extraño ver cómo ciertas entidades declaran “haber implantado un magnífico marco de buen gobierno corporativo de TI, símplemente, por el hecho de que han desplegado una, u otra, solución de PPM“, por ejemplo.

 

La llegada de la norma ISO/IEC 38500:2008. Corporate governance of IT

Afortunadamente, el 1 de junio de 2008, las cosas parecieron empezar a tomar el camino correcto. Ese día la Organización Internacional de Normalización (ISO) y la Comisión Internacional Electrotécnica (IEC) publicaron la norma ISO/IEC 38500:2008. Corporate Governance of Information Technology. Esta norma, basada en la australiana AS 8015:2005. Corporate governance of ICT, es la primera norma internacional referida al gobierno corporativo de las TIC y proporciona:

  • independencia de herramientas;
  • una definición clara del concepto [gobierno corporativo de las TIC] y sus límites;
  • unos destinatarios del mensaje de gobierno de TI, claramente identificados; y,
  • simplicidad del propio mensaje de buen gobierno TIC, mediante el establecimiento de una serie de principios generales.

 

Principios de buen gobierno corporativo de las TI

La norma establece seis principios generales aplicables  a todo tipo de organización:

  • Responsabilidad: establecer responsabilidades sobre las TIC, que sean claramente comprendidas por los afectados;
  • Estrategia: planificar las TIC para que apoyen, de la mejor manera, a la organización;
  • Adquisición: adquirir TIC de forma válida;
  • Rendimiento: garantizar que las TIC funcionen bien, y siempre que sea necesario;
  • Conformidad: garantizar que las TIC son conformes a las normativas vigentes; y,
  • Comportamiento humano: garantizar que el uso de las TIC tiene en cuenta el factor humano.

Como puede verse, los principios abordan, particularmente, comportamientos (responsabilidad, cumplimiento, factor humano), y no tanto procesos  – a diferencia de lo que ocurre con otros marcos para el gobierno de TI -,  recuperando, de ese modo, los aspectos éticos originales, subyacentes al propio concepto de gobierno corporativo.